lunes, 19 de enero de 2009

Los tatuajes de la ciudad

Una vez en la universidad me entregaron una tarjeta que hablaba sobre los grafitis diciendo a grandes rasgos que son como si alguien viniera y a la fuerza nos hicieran el tatuaje más horrible que pudiéramos imaginar, lo cual hasta cierto punto, es verdad, pero no del todo, porque algunos si llegan a ser obras de arte.

Hay que entender que las pintas de los grafiteros no son iguales varían desde los tags, las bombas y los afamados tridis, mismos que en algún momento pueden ser espectaculares, existiendo desde cosas horribles, algunas pasaderas, otras que son una contaminación visual y unas más que son creadas por verdaderos artistas del spray, mismos que son los que participan en los eventos organizados por el gobierno, pero que son vistos como traidores por los grafiteros que sólo buscan expresarse y estar fuera del sistema, porque para hacer esta actividad se necesita estar atento a no ser cachado por la policía.

Por todo esto recordé la persona que pintó su barda de blanco y de pronto puso la leyenda "te doy esta barda para que grafiteés" al día siguiente sólo encontró tags (o como les dicen algunos placas) de diversos grafiteros que solo eran una cantidad de garabatos, pero no mostraban la verdadera acción de un artista, la respuesta al día siguiente fue la barda limpia con la frase "esperaba arte no porquerías".

En fin la ciudad se va llenando de tatuajes, tatuajes que a veces queremos desaparecer (en la mayoría de las veces) y algunos más que son marcas de un artista y que serán mostrados con orgullo como aquello que nos hace latir el corazón.

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